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Si te has quedado con ganas de más Monopoly, atento. Porque en esta newsletter aprenderás:
Un experimento que deja en muy mal lugar a los ricos de familia
Las reglas oficiales de Monopoly incluyen un modo para partidas cortas. Te contamos en qué cambia
3 curiosidades que poca gente sabe sobre este juego de mesa
Vídeo exclusivo: nuestro análisis post-partida de este segundo Monopoly (en Classified Documents)
Y mucho más…
Y bien, ¿comenzamos?
EL EXPERIMENTO DEL MONOPOLY

En su charla TED, el psicólogo social Paul Piff contó un pequeño experimento que había completado.
En él solo había tres cosas: una pareja de jugadores, un tablero de Monopoly y cámaras grabando la partida.
El caso es que las reglas justas, lo que se dice justas, no eran. Y el resultado no tardó en hacerse viral.
Atento: esto es todo lo que tienes que saber sobre el famoso “experimento del Monopoly”.

Dos jugadores entran a la sala. Piff, el investigador principal, les pide que lancen una moneda.
No lo saben aún, pero esto es lo que va a determinar el ganador de la partida. ¿Por qué?
Porque quien saque cara será “el rico”. Quien tenga cruz, “el pobre”.
El pobre juega con las reglas normales del Monopoly, las que has jugado toda la vida (a excepción de la tercera).
Pero el rico no. Él:
Empieza con el doble de dinero
Cobra doble cada vez que pasa por la salida
Tira dos dados en vez de uno solo
Empieza la partida.
El jugador rico, a quien nadie le ha dicho nada, no tarda en darse cuenta de que juega con ventaja.
Y como haríamos todos a los que nos gusta ganar, lo celebra. Quizá demasiado.
Pero siguen una vuelta, y otra, y otra. Y a los 15 minutos, un cronómetro llega a cero y termina la partida.
¿Qué pasa después, que es precisamente lo que se hizo viral?
Mira: este experimento no se hizo con una, sino con más de cien parejas.
Más de cien veces salió un “jugador rico” por la puerta tras haber humillado a su rival.
Y la gran mayoría, cuando el investigador les preguntó que por qué cree que había ganado, los ricos respondieron:
“Fue por mi habilidad. Me gané la victoria”

En España, 3 de cada 4 millonarios lo son por herencia. En China y Rusia, en cambio, el 97% se ha creado su propia fortuna
"Es una visión realmente increíble de cómo la mente interpreta la ventaja", dijo Piff en las conclusiones de su experimento.
Ninguno había dicho: “bueno, a lo mejor el tener el doble de todo ha influido en mi victoria”. No.
Ellos sentían que lo merecían. Y que encima habían jugado como dios.
¿Puede ser algo similar a lo que pasa cuando un niño de buena familia recibe una gran herencia?
¿Por eso la mayoría la gestiona tan mal?
¿Porque se centran más en el “me merezco que me pasen cosas buenas” que en el “cómo aprendo a gestionar esta ventaja caída del cielo”?
De primeras, lo parece. Pero volviendo al experimento.
Si ya la gente odia al rico y apoya al pobre, dales un motivo y se incendia el antiguo Twitter.
Y aquí Piff motivos halló unos cuantos. Porque no fue solo que no entendieran la partida.
Encima, durante las grabaciones, se vio cómo el rico hacía tres cosas:
Más ruido y gestos de poder que el pobre (ocupaba más espacio, movía su ficha con más fuerza)
Más celebración y pavoneo
Y la guinda: todos los ricos comieron más pretzels del cuenco de la mesa que sus rivales
Esto último parece coña, pero es otra microseñal de “me lo he ganado”.
En definitiva…
El famoso Experimento del Monopoly explica bien por qué tenemos el cliché de “los ricos por herencia” y por qué son bastante odiados.
No es solo que no se compadezcan del pobre. Es que se burlan. Y lo hacen porque en su cabeza tiene sentido.
Si desde el inicio tienes más que los demás, necesitas encontrar un por qué.
No es como empezar desde abajo e ir subiendo, aquí empiezas ya arriba. Y tu cabeza, para justificarlo, te dice:
“Será porque soy superior al resto”.
Spoiler: no suele acabar bien.
MONOPOLY ALTERNATIVO

¿Sabías que en las reglas oficiales de Monopoly hay varias formas de acortar lo que duran las partidas?
Esto no es nuevo. Sin ir más lejos, en los campeonatos mundiales de Monopoly aplican la más básica:
Temporizador en 60 minutos (en semifinales y final, 75 min). Cuando llegue a cero se cuenta el patrimonio de todos para ver quién gana.
Pero aparte de esta, hay otras formas. Por ejemplo:

Esto que ves arriba es el Speed Die.
Un modo de juego incluido en la versión Mega Edition y que viene con tres cambios:
Un dado extra, el rojo. En varias caras tiene números, por lo que avanzas por el tablero más rápido.
Pero en una de sus caras tiene el autobús…
Y en otra a Mr. Monopoly.
Para entenderlo: imagina que te sale la tirada de arriba. Un 4, un 2 y el autobús.
Como buen autobús, si te subes puedes elegir en qué parada bajarte. Así que en esta tirada tú eliges si te mueves 2 casillas, 4 o 6 (la suma).
¿Y si te sale Mr. Monopoly? Esto te puede salir o muy bien o muy mal.
Porque después de avanzar lo que salga en los dados, tendrás que ir también a la siguiente propiedad vacía.
Top, porque te permite comprarla. ¿Y si no queda ninguna? Esta es la parte mala.
Te mueves a la siguiente propiedad a la que le debas dinero.
Este tercer dado de Speed Die se suele meter en los mundiales después de que completes tu primera vuelta.
De todas formas, si ya tienes un Monopoly y no te apetece comprarte la Mega Edition, puedes mirar si se venden solo estos dados de segunda mano.
(O hacerlo gratis:
Le pones una pegatina roja a una cara de un dado extra y dices que eso es un autobús. Y otra pegatina azul para Mr. Monopoly. Y a jugar)

Pero aparte de este, también tienes otra forma de jugar una partida corta.
Porque todos hemos tenido alguna vez ese pensamiento de: “me apetece un Monopoly, pero no estar tres horas”.
Bien. Con estas reglas (incluidas en el reglamento oficial), será de máximo 60-90 min.
Los únicos cambios respecto a una partida normal:
Al inicio de la partida, el banquero baraja y reparte 3 propiedades gratis a cada jugador.
Los hoteles se ponen después de la 3º casa en vez de la 4º.
La cárcel dura un turno. O sales porque sacas dobles, o sacas tarjeta de salir de la cárcel o pagas $50.
El Income Tax (la casilla de impuestos) pasa a un fijo de $200.
Y la partida acaba cuando un jugador quiebra. Ahí se hace recuento del patrimonio, y quien más tenga gana.
Recuento, ¿cómo?
Suma tu dinero en efectivo, el precio que te costó cada casa y el precio que te costó cada propiedad que tengas (si está hipotecada, la mitad).
Ese será tu patrimonio total.

¿Y si existiera una regla en el Monopoly donde cada turno pudieras depositar $200, y al siguiente sacar $206?
¿Habría ganado Marc la partida con ese dinero extra? Quién sabe.
Lo que es seguro es que esa regla, en el Monopoly, no existe. Pero en la vida real sí.
EL JUEGO DE MESA ANTI-NAZIS

Hablando de Monopoly: aquí tienes 3 curiosidades que poca gente conoce sobre este juego de mesa.
Para escapar de campos de prisioneros, Monopoly
En 1941 (plena 2ª Guerra Mundial), se creó una versión especial del juego: Monopoly X.
Esta versión la distribuía Cruz Roja en los campos nazis, en paquetes de tres. ¿Por qué?
En 1 de cada 3 juegos que repartían había una pegatina. Lo que significaba que el tablero tenía un trasfondo.
Ahí les dejaban ocultos mapas para huir, raciones, medicinas o cúteres.
Literalmente: el Monopoly ayudó a escapar a miles de prisioneros de aquella Alemania.

Tablero con trasfondo
Monopoly estafoso
¿Te suena la promoción que hace McDonald’s junto a Monopoly, de que te van dando calles por tus pedidos y puedes acumular premios?
Bueno. Pues desde el 87’ que se empezó hasta 2001, todo fue una estafa.
El culpable de esta historia es Jerome Jacobson, expolicía y director de seguridad de la empresa de marketing que lo llevaba.
Su tarea: vigilar que nadie robara las piezas ganadoras. Pero…
Para qué vigilar, si podía robarlas él.
Empezó regalándole a su hermanastro una pieza que podría canjear por $25.000, a cambio de repartirse el dinero.
Viendo que le salió bien, a su carnicero de confianza le dio otra de $10.000 por un corte.
McDonald’s fue subiendo cada año la apuesta. Desde 1995, empezó a repartir hasta $1 millón en premios.
Y cuanto más repartían, más ganaba Jacobson por sus piezas robadas.
Esto fue así hasta 2001, cuando el FBI se dio cuenta de algo:
De todo EEUU… De todas las personas que consumen en McDonald’s… ¿Tres de los ganadores viven casi al lado de su jefe de seguridad?
Evidentemente, le intervinieron el teléfono y premio.
$24 millones que había acumulado en esa década. Casi nada.
(Condena: 37 meses de cárcel + pagar una multa de $12,5 millones. Casi nada también).
Efecto Mandela
¿Lo conoces? Ese delirio colectivo por el que, no sabemos por qué, la mayoría cree que Mandela murió en la cárcel.
(Murió en su casa 23 años después de salir)
Pues en una de las investigaciones pioneras sobre esto salía Mr. Monopoly. Porque es uno de los efecto Mandela más potentes.
Como prueba, dos preguntas:

¿Y la cola de Pikachu?

(Casi todos los participantes dibujaron los de la derecha. Los oficiales, en realidad, son como en la izquierda)

Aquí tienes nuestro análisis post-partida (9:13 min):
Willy, que no había jugado nunca al Monopoly hasta nuestra primera partida, ahora lleva 2 de 2 victorias.
Mucha risa con los trenes, pero nadie le gana.

¿Te has quedado con ganas de más Monopoly?
Esta fue la Newsletter ExtraSpicy de nuestra primera partida al juego.
En ella hablamos de su extraño origen, las mejores versiones alternativas y cuál es la mejor estrategia para ganar (según los campeones mundiales y la ciencia).
Atento al podcast de mañana jueves.

Ya que hemos visto bastante discusión en los comentarios del vídeo, la prueba definitiva:
¿Quién tenía razón?
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